HISTORIA MODERNA DEL KAYAK

No se a ti, pero a mi me flipa la historia de todo lo que se apellida kayak. Hace un tiempo un experto nos escribió sobre el origen Inuit. Es por eso que hoy vengo a contarte -casi- todo lo que pasó después.

LOS ORÍGENES

El hombre siempre ha tenido necesidad de desplazarse en el agua con pequeñas embarcaciones. El primer antecesor del kayak que se conoce se encontró en Pesse, Holanda en 1955, durante la construcción de una carretera. La canoa de Pesse se hizo aplicando fuego a un tronco de pino y raspando la madera carbonizada para formar un interior hueco. Se ha fechado con carbono entre 8040 y 7510 adC. También se han encontrado piezas de un barco fluvial construidas con haces de juncos en Kuwait, que datan de alrededor de 5000 adC. Y se han excavado barcos de madera completos, hechos de tablones, en tumbas egipcias que datan del año 3000 adC.

canoa de pesse

El concepto “total” de kayak como lo conocemos nació en la cultura Inuit, como una embarcación para la caza de focas a lo largo de la costa y en medio del hielo. Hecho con lo que tenían en cada lugar, pieles, huesos de animal y fragmentos de madera. En la lengua Inuit venia significar como “ropa de agua” y es que cada kayak se hacia a medida de cada palista. En una sociedad tribal como aquella el kayak era más que un objeto y había un vínculo con la embarcación. Puesto que el kayak debía moverse por aguas heladas y los inuit no sabían nadar las embarcaciones se hicieron de forma que el palista iba completamente cubierto. De esa forma ante un vuelco volvían a su posición con una maniobra de giro (roll en inglés) o eskimotaje. Otras características eran el impulso con un remo o pala de doble hoja, y la posición sentada del palista.

cazador inuit en kayak

Los primeros restos de kayak que tenemos hoy en día tienen unos 2000 años, pero es una certeza de que existieron mucho antes de esa fecha, se estima su existencia desde 8-9000 años o antes. Otro fenómeno muy interesante es que la embarcación se adaptó en cada grupo Inuit a las necesidades de su entorno. Todo este proceso hizo del kayak una embarcación muy evolucionada, y con una historia alucinante.

ERA MODERNA

En la década de 1740, los barcos de caza de Rusia hicieron primer contacto con los nativos inuit en las Islas Aleutianas. Los rusos cazaban focas y nutrias marinas por su piel, una tarea en la que los kayakistas aleutianos eran extremadamente hábiles. Los rusos usando métodos muy violentos, esclavizaron los inuit para conseguir pieles. Los resultados fueron que casi extinguieron la nutria marina y les hicieron perder la forma de vida tradicional. Eso significó un episodio vergonzoso, además que el kayak perdió su papel y quedó como una tradición minoritaria.

John-MACGREGOR en su kayak rob roy

En 1845, un escocés llamado John MacGregor construyó su propia versión del kayak basada en viejos bocetos de diseños inuit. Lo llamó Rob Roy y se lanzó a recorrer de forma romántica Europa. Los libros con sus aventuras (la imagen de arriba es la del viaje por el Jordán) se hicieron muy populares y consiguieron convertir el kayak en algo para hacer deporte y explorar. Los kayaks de McGregor estaban hechos de tiras de madera de cedro y encina, y media 457 cm por 76 y pesaba unos 30 kg. En algunas ocasiones montaba una vela e incluso se animó a navegar por rápidos. Esta primera “cantera” de kayakistas se plasmó en el primer club del mundo (Royal Canoe Club en 1873) y la primera carrera en Londres 1867.

En 1905 un alemán Hans Klepper compró una patente de un kayak desmontable y lo fabricó de forma semi-industrial. Era un concepto de una jaula de madera recubierta de una funda de goma. Hizo más o menos de Steve Jobs haciendo accesible un kayak a mucha gente, y enseñando el camino a otros fabricantes. De paso le hizo la vida más fácil a los aventureros, exploradores y deportistas de la época. En 1936 el kayak fue por primera vez deporte olímpico, y los Klepper ganaron 18 medallas. El concepto Klepper sigue en vigor y hoy en día siguen fabricando kayaks.

kayak klepper

Con la segunda guerra mundial el kayak se empezó a utilizar en algunas operaciones de comando. Es muy famosa la operación Frankton. Seis kayaks dobles fueron dejados por un submarino frente la costa atlántica de Francia. Su misión era remontar el Garona hasta Burdeos y sabotear el puerto. Eran 80 km de río lleno de minas, nazis y peligros. Encima en pleno diciembre, no esperaron al verano. Solo dos kayaks lograron llegar a Burdeos y hundir unos cuantos barcos. De los cuatro supervivientes únicamente dos lograron volver a casa. Esta gesta dio para una película que es entretenida y recomiendo “el infierno de los héroes”.

operacion frankton el infierno de los heroes

Tras la guerra se funda la ICF International Canoe Federation en Suiza que aglutinó las federaciones nacionales. Este paso fue importante para organizar de forma seria pruebas deportivas ya no solo de velocidad sino de slalom. Sobre los años 50 nace la federación española de piragüismo.

NUEVOS MATERIALES

En la década de 1960, el kayak de mar recreativo se hizo popular gracias a la llegada de la fibra de vidrio a los métodos de construcción. Hubo que esperar hasta 1976 hasta que la marca americana Perception introdujese la fabricación en plástico rotomoldeado con su modelo Quest. El plástico con el tiempo iba a significar kayaks baratos para el gran público y mejor adaptación a las aguas bravas. Por esa época Tim Niemier en California empezó a tunear tablas de surf buscando algo parecido a un kayak que no se hundiese. El concepto evolucionó hasta el kayak autovaciable. Al principio los hacia en fibra para los amigos pero Ocean Kayak compró la idea y lanzó a principios de los 80 el Scupper Classic. Costó tiempo pero los kayaks sit on top de plástico hicieron ampliar este deporte a más gente todavía. Quiero nombrar aquí a la marca alemana Prijon que también introdujo infinidad de detalles que hoy en día nos resultan imprescindibles.

omei perception quest

TRAVESÍAS INCREÍBLES

Me gustaría nombrar épicas travesías en kayak. En 1928 Franz Romer hizo 4000 millas desde las Canarias hasta las islas vírgenes de Santo Tomás, en 58 dias. A bordo de un Klepper modificado y ayudado por una vela fue el primero en cruzar el Atlantico. Si bien naufragó y se ahogó frente a Nueva York. Injustamente muchos consideran a Hannes Lindemann el primero en cruzar el Océano Atlántico con otro Klepper en 1956.

En 1932 Oskar Speck bajó el río Danubio hasta el Mediterráneo. El tema es que el hombre se vino arriba y fue navegando durante siete años hasta Australia. De forma rocambolesca al ser alemán fue arrestado a su llegada y se chupó el resto de guerra prisionero. Como anécdotas decir que empleó cuatro kayaks plegables Pionier e hizo un trozo en bus para evitar el canal de Suez. Este viaje ha sido rememorado por otros kayakistas como Sandy Robson.

Otro viaje épico fue el de John Goddard y dos amigos descendiendo el río Nilo desde sus fuentes en 1950. Esta aventura dio para un libro que yo he leído varias veces por lo entretenido que es. El Nilo en kayak.

kayak oskar speck

Ya sobre la década de los 80 con kayaks y material optimizados para largas travesías, muchos aventureros se lanzaron a hacer rutas hechas en otras embarcaciones, pero no en kayak. En muchas de esas rutas el kayak utilizado fue un Valley Nordkkap un modelo que evolucionado en el tiempo, ha forjado una leyenda. En el 77 Frank Goodman y tres amigos circunvalan la isla del cabo de Hornos. Paul Caffyn le dio la vuelta a Islandia, Japón y Nueva Zelanda. Pero fue en 1981 cuando logró dar la vuelta a Australia. Un viaje brutal no solo por los 360 días que empleó sino, por la dureza y los peligros.

En 1985 nueve hombres y una mujer, incluido el periodista americano Joe Kane recorrieron la totalidad del Amazonas; unos 8.500 Km. Sólo cuatro llegaron al Atlántico tras superar traicioneros rápidos, enfermedades misteriosas y a la guerrilla de Sendero Luminoso.

En 1987 se logra el primer cruce del Océano Pacífico en Kayak. Lo consigue el norteamericano Ed Gillet quien partió de Monterrey (California) el 25 de junio y finalizó en Hawai. Remando 2.200 millas en 63 días por mar abierto.

Hay más travesías alucinantes pero darían para escribir un libro. Estas aventuras continúan en pleno siglo XXI aunque patrocinadas y disponibles en redes sociales. El caso más famoso es el de la alemana Freya Hoffmeister. Después de circunnavegar varias islas, rodeó Australia, Sudamérica, y en la actualidad está con Norteamérica.

freya-hoffmeister

EN ESPAÑA

En España el kayak ha sido un deporte importante más que por número de practicantes, por los éxitos deportivos en competiciones mundiales y olimpiadas. Aún así el piragüismo deportívamente, ha dado mucho más de lo recibido. Por suerte tenemos un fenómeno que es el descenso del Sella que le ha dado el carácter más popular al kayakismo y ha hilvanado su historia.

En España como no podía ser de otra forma también han habido (y hay) grandes kayakistas. Es difícil saber si fue el primero, pero en el 88 Ramón Larramendi le dio la vuelta a la península Ibérica. En el 2003 Xavier Kirchner cruzó de Barcelona a Menorca en cuatro días a bordo de un kayak plegable. En el 2017 un catalán Sergi Basoli lleva años navegando a bordo de su kayak Rotomod Ysak por todo el Mediterráneo norte acompañado de su perrete. En 1950 un grupo de estudiantes recorrieron el trayecto desde Palma a Roma en kayak apoyados por embarcaciones.

La historia del kayak da para más pero lo dejo para otro día.

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