REMAR EN KAYAK CON NIÑOS

remar con niños

Leyendo este hilo en el foro kayakdemar.org, me he inspirado un poco en el tema de remar en kayak con niños. Esos pequeños cabezones que tantas lagrimas y risas te pueden sacar. Es una variante muy minoritaria de este deporte. Pensemos que navegar en kayak es algo muy individual, y para muchos, compartir en el agua su barco con alguien, supone edulcorar demasiado este deporte. También hay que pensar que el mar es un elemento hostil y peligroso donde es normal que evitemos meter nuestro tesoro más preciado: nuestros hijos.



En mi caso, el kayak llegó después que los hijos. Es más. El subidón kayakista llegó con el nacimiento de mi segundo retoño, lo que probablemente era una excusa para huir de casa, cuando más falta hacia. No se si como forma de compartir las cosas buenas de la vida, o ampliar mis posibilidades de remar, me plantee remar en kayak con mis hijos. Como forma de “entrenar”, pasar un rato en familia o incluso hacer viajes diferentes. Como muchas veces en la vida, se trataba de sembrar, para recoger algún día. Sabiendo incluso que es posible que la cosecha, nunca llegue.

viaje en kayak de mar con niñocurset-kayak-026curset-kayak-014rescate kayak

Recuerdo que mantuve en el garaje el Rotomod Ocean duo dos años, con la esperanza de que fuese nuestro primer kayak, para paseos cortos por la playa. El primer verano, mi hijo mayor con cinco años, no quiso saber nada. En el primer intento de subirlo, parecía que lo había montado a lomos de un burro viejo, porque no paraba de llorar. A tomar por saco el chaleco que le compré y todas las ilusiones de padre. Por “”suerte”” la madre estaba cerca para bajarlo del kayak enseguida, y no dejarme intentarlo el resto del verano.

Al segundo verano la cosa ya fue mejor con un par de paseos, muy cortos. Estábamos hablando de un niño por entonces de 6 años, y un kayak autovaciable con el que hacer un kilómetro, padeces. Ya en ese momento aprovechamos para jugar a zambullirse saltando desde el kayak. Diversión, refresco y risas. De paso, probábamos la efectividad del chaleco. La seguridad debe ser máxima, y los niños deben llevar chalecos de niño. Con más flotabilidad y cinchas entre las piernas que evitan, que se salga por la cabeza. Si solo es para probar, también puedes intentar a llevarlo entre las piernas, en la bañera. Esto es algo peligroso, porque si el niño ya tiene algo de volumen, en caso de vuelco os podéis quedar enganchados.

el kayak doble es genial con niñosremar con niño en la bañera del kayakkayak doble oasiskayak con hijos en santolea

A principios del siguiente verano (año 2008) tuve la suerte de conocer a mi muy amigo Txus Derteano, y vi que con un k2 Prijon Odysee, salía a navegar con su chaval. Es por ello que me lancé a la piscina y en un ágil movimiento compré (no sin muchos quebraderos de cabeza) un kayak doble: un Oasis Family. Si no lo sabes te lo cuento, hay muy poca oferta de kayaks dobles, son muchos mas caros que los k1, y suelen ser gigantes. Este se puso a tiro de segunda mano, y luego vendí, con calma, casi por el mismo dinero el Rotomod Ocean duo.

Fue entonces cuando se nos abrió un mundo de posibilidades, y un camino a recorrer poco a poco. Ahora que íbamos a hacer salidas más largas lo primero es que el niño tuviese las manos ocupadas. Por sentirse parte del equipo y espantar el aburrimiento. Es por ello que le hice una pala aprovechando dos remos de bote hinchable. A estas edades todo se les queda rápidamente pequeño, y no vale la pena gastar dinero en material bueno.

También vi enseguida que había que hablar mucho, y contar historietas. Cuanto mas fantasiosas….mejor. En aquellos dias, pasamos por la “roca de suerte“, el “paso del pirata”, y el “arbol maldito”…..Y una vez hasta vimos a lo lejos la cola de una sirena. Imaginación al poder. Muchas de aquellas salidas, terminaban o hacían un paréntesis con una parada en el chiringo de turno: que remar da mucha sed. Pero la clave era siempre la misma, olvidarse de uno mismo, y montar cada salida de forma que fuese agradable para el niño y quisiese repetir. Y eso implicaba e implica, asumir que todo puede ser un poco caótico, y tener paciencia. Aquello de “tengo pipi”, tengo sed” , “falta mucho ??” lo llevamos de timón si navegamos con un niño.

juego de kayak en la piscinacomo se usa cabo remolque kayakkayak infantilk2 en el rio ebro

Luego vendrían los juegos en piscina (o aguas tranquilas) para volcar y salir con normalidad. Aprender a girar el kayak, e incluso remar hacia atrás. Ponerse de pie , caer e intentar reembarcar. Si tu hijo es polvorilla, puede ser recomendable atarlo con un cabo, para que no tengan que ir a buscarlo los de la Cruz Roja. Y poco a poco se van estirando las salidas en distancia y tiempo encima del kayak. Normalmente siempre agradeces la seguridad que te ofrecen las aguas de pantanosríos. A ese ritmo, pronto la pala inicial se queda muy corta. Yo lo intenté con buen resultado con una pala groenladesa de su tamaño. Y todo iba bien, porque este tipo de pala ofrece poca resistencia, y es barata de conseguir. Con lo que no contaba es que los niños, son niños, pero no tontos. Con lo que pronto me dijo tu te quedas con la mini-esquimal, y yo con tu Werner Camano … “que esa corre más”. Imposible rebatirlo.

tienda campana kayak en el campingsalida de la playa benicasim del viaje en kayaksnorkel y kayak en ametlla de marpantano de camarasa con mi hijo en kayak doble

Llegados a este punto, intentamos un viaje de dos días, un fin de semana de buen tiempo. Se trataba de compartir las sensaciones de navegar con lo justo y necesario para ser autónomo. Y de enseñarle que un día sin televisión o videoconsola, es posible. La experiencia fue buena, y repetimos otro año con otro viaje por el rio Ebro. Un padre debe mantenerse en el equilibrio de ayudar y enseñar a su hijo, pero no de meterlo en una burbuja. Es por eso que después de que se hubiese familiarizado con lo que significa navegar en kayak, había llegado el momento de empezar en un kayak individual. Lo apunte en un cursillo de kayak para niños, para que aprendiese jugando y con el trato menos pasional , pero mas profesional de un instructor. Poco después , como una especie de master o graduación le dije un día: ha llegado el momento de llevar el kayak de papá. Me estuve planteando comprar un kayak de poco tamaño, pero al ritmo que crecen los chavales, lo vi un poco tonto comprar un kayak infantil. Hoy por hoy con 14 años, cuando damos una vuelta, yo voy con el qajaq sea wolf y el con el Rotomod Ysak.

Hoy por hoy, me planteo continuar con el k2. Es mas divertido, y seguro. Además todavía nos falta mucho por mejorar remando juntos en kayak doble. El remar en kayaks individuales debe llegar poco a poco. Y si me mandan a descaparrar, tambien estoy haciendo un camino parecido al que os he contado con mi hija de 8 años. Aqui todas mis (nuestras) aventuras en kayak con niños.

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