KAYAK EN EL RIO TER

Yo soy un amante de Girona y el kayak. Y mira que había estado veces, pedaleando y sin pedalear. Pero yo y mi dichosa manía de no viajar en julio-agosto, pues el fresco siempre había demorado el reto de hacer kayak en el rio Ter. Este 2024 todo cuadró, y en nuestra escapada, dejamos un hueco para esta actividad tan chula.

COMO ES  EL RIO TER

Confieso que poco había averiguado sobre el Ter. Lo conocía desde los tiempos que recitaba los ríos de España en la EGB. No es un rio  muy largo (208 km) pero recibe bastante agua de los Pirineos, y es caudaloso. Y básicamente discurre por la provincia de Girona, pero cual es mi sorpresa que también por la de Barcelona. En todo caso las veces que lo había visto en persona me había dado buen feeling.

Final de la excursión por el Ter

Por si quieres ir con tu kayak,  el Ter solo es navegable en algunos tramos, y como no, hay que sacar declaración responsable. En uno de ellos puedes hacerlo con una empresa local: kayak del Ter. Muy majos y con buen material.

EXCURSIÓN POR EL TER

Esta es una actividad sencilla y pensada para todos los públicos. Expertos, inexpertos, solitarios, grupos o familias. Hay varios recorridos pero el más normal es de 7,5 km de largo y alterna tramos de corriente al principio, con otros de mucha calma. Si a eso le añadimos que la profundidad es muy poca en muchos lugares, en el dudoso caso de volcar, volver a embarcar no sería un problema.  Además los kayaks que facilitan son Sit on Top, abiertos. Muchos de las marcas Dag y RTM realmente duros.

Por todo lo que te cuento bajas el rio Ter a tu ritmo, sin necesidad de ir con un guía o un grupo organizado. Y esto fue algo que nos encantó. Podías detenerte y empaparte de las postales y sonidos del Ter. O simplemente hacer batallas de agua con nuestras palas, que el misticismo nos gusta, pero solo un rato. Para la próxima me llevo pistola de agua (te regalo la idea).

kayaks abiertos en el rio Ter

Algo que también nos encantó es que fue imposible ver durante toda el recorrido la mano del hombre. Un puente, el sonido de una carretera, una casa ilegal. El paisaje es solo de vegetación y con pinta de mucha naturaleza. Esas orillas son los únicos peligros del Ter. Y es que si no controlas un poco, la corriente te puede lanzar contra la orilla, y “comerte” unas cuantas ramas. Si no te pones nervioso, sales con facilidad. La clave es no sujetarse con las manos en las ramas.

Otro punto que nos encantó es que este tramos del Ter estaba increíblemente limpio. No vimos nada de basura o suciedad. Ni siquiera la típica botella de plástico. Y es que el agua estaba muy transparente salvo en el último tramo, donde no podías ver el fondo.

LA EXPERIENCIA CON KAYAK DEL TER

Ya habíamos reservado e imagino que al ser solo 3, y no 30 daba un poco igual la hora a la que llegásemos. Ya en la base de kayak del Ter, pagamos y nos dieron los chalecos y palas. Nosotros habíamos pedido kayaks individuales, aunque puedes coger dobles. En todo caso elige asiento con respaldo porque un sit on top sin respaldo es una tortura lumbar en un rato. Creo que se pagaba un poco por ese extra.

Subimos a la furgo, y nos llevaron muy cerquita a una playa fluvial que era el punto de embarque. En nuestro caso no nos dieron una mini clase de kayak. Creo que lo preguntaron, o no dijeron nada porque yo iba equipado desde casa. Ya en el agua, pronto llegaron los rápidos. Cada vez que los pasábamos, nos dedicábamos a disfrutar de la visión y los sonidos del Ter. Pero mejor miras el vídeo de como fue.

Paramos en un remanso donde se podía desembarcar con facilidad y estar fuera del agua. No fue sencillo porque las orillas están con mucha vegetación. Retomamos fuerzas y dimos un bocado a la sombra. Ya de nuevo en marcha se acabó la corriente y tocó darle a la pala. El único puente del recorrido era la señal que había que parar porque era el final del recorrido.

Nos recogieron en la furgoneta, subimos los kayaks, y regresamos a la base de Kayak del Ter, donde nos esperaba nuestro coche. Ya cambiados con ropa seca, en una zona muy chula y con sombra hicimos picnic. Por la tarde seguimos haciendo otras actividades, pero eso ya es otra historia.