KAYAK AFTER HOUR

Estos días de verano he tenido la ocasión de practicar lo que he venido a denominar, el “kayak after hours“. La mecánica es simple. Te pegas el gran madrugón, sales con el sol amaneciendo, vuelves pronto, y a las 10:30 / 11:00 estás en casa para hacer de padre. Tiene ciertos inconvenientes.

  • Sufres un terrible pulso a la hora de levantarte : me quedo en el calor de la cama, o voy a darme la paliza.

  • Sales solo con el aburrimiento que ello implica.

  • Los marineros te miran con cara rara.

  • No puedes sacar esa punta de velocidad que tienes cuando te picas con alguien.

Por contra son muchas las ventajas.

  • Es la única forma de compatibilizar el kayak con el matrimonio, y la paternidad responsable.

  • Sacas unas fotos preciosas, con una luz increíble.

  • El mar suele estar muy tranquilito.

  • Los sentidos se llenan de mar.

  • La temperatura es ideal para remar.

  • No sueles encontrar a los domingueros del mar (motos de agua y similares)

Por desgracia el verano ha acabado y solo queda por aprovechar los días que quedan hasta que el mar se convierta en una trampa fría que aconseje navegar en compañía. La verdad es que me vuelve a apetecer a volver a salir a navegar con la compañía de mis amiguetes del club.