| |
La
Panderola,
era un tren de vía estrecha, de carbón (como no) que durante varias décadas
recorrió la Plana (la comarca donde vivo). Era una forma de transportar
mercancías y personas desde la montaña (Onda) a la mar (Grao de Borriana) hasta
casi 1970. Es curioso como un cacharro de éstos marca a fuego la memoria
colectiva durante generaciones. Y lo hace en personas como yo que cuando
nacieron, ya había llovido mucho desde el último bocinazo de este tren. Seguro
que buena parte de culpa la tiene la pegadiza canción, y las
locomotoras que adornan los parques. Hasta mis hijos cantan el "
....de Castellò a Almassora, chim pum , traca , track....".
Este medio de transporte no debería haberse perdido del todo. Y no hablo desde
la nostalgia. En estos tiempos de "economía sostenible" y planes de movilidad a
precio de oro, parece que la panacea es algo parecido a la
Panderola. Eso si,
eléctrico, conectado con GPS con la NASA, música ambiental, de color verde y
carísimo.
Todo ésto, viene a cuento de que en mi ciudad ,
Vila-Real, han montado una ruta
cicloturista siguiendo los pasos del antiguo recorrido de la
Panderola hacia les
Alqueries y luego al puerto de Borriana. Mi hijo y yo hemos aprovechado unos
rayos perdidos de sol un domingo por la tarde, para ver de que iba la cosa.
Hacia frío , y lo que es peor viento, pero con ropa adecuada e ilusión, no hay
límites. Hemos pedaleado por la acera hasta llegar al
punto de partida, en la
entrada sur de Vila-Real, frente a Porcelanosa.
No está bien
tirar uno mismo piedras contra su propio tejado. Pero tampoco me parece justo
transmitir la sensación de que vale la pena venir de fuera a pedalear por este
recorrido. Está bien señalado y es imposible perderse. Pero hay poco que ver. El
paisaje son huertos de naranjos , y alquerías abandonadas u okupadas por
indigentes. Encontramos restos de la infraestructura de la
Panderola, pero hay
que tener mucha imaginación y nostalgia para ver algo. Se alternan caminos
asfaltados, con otros de tierra
bastante descuidados. Otros directamente están
destrozados puesto que están construyendo un
canal de canalización de pluviales.
Además la ruta no es circular.
A poco de salir, se cruza por debajo de la actual vía ferroviaria. Un poco mas
adelante se deja el asfalto para tomar un camino de tierra, un poco perjudicado
por la hierba sin cortar. Al final del mismo nos encontramos con el
canal en
obras. Luego continua por un camino asfaltado que nos lleva a un puente. Antes
de pasarlo una valla indica que el camino se divide en tres diferentes. Nosotros
tomamos el de tierra que gira a la izquierda. Apenas unos metros te encuentras
con restos de la plataforma de la vía. No tengo claro si era un paso a nivel.
A partir de ese punto nos hemos encontrado con unos
charcos importantes, que
hacían el camino muy difícil. El barro era un elemento nuevo en nuestras salidas
familiares. Yo pasaba sin problemas gracias a los guardabarros.....pero mi
hijo, lo hacia aun mejor. Simplemente alucinaba pepinos al ver como pasaba por
un terreno tan deslizante.....y sin mancharse !!!! Ha sido divertido. Como mola
el barro, si no fuese tan guarro.
Nos hemos plantado frente al barranco de Ratils, donde de nuevo habían unos
restos que visitar.
Se trataba de unos pilares que sujetaban un puente (creo que
metálico) que permitía al tren salvar este accidente del terreno. Al ver el
reloj me he percatado que teníamos tres cuartos de hora para volver a casa, si
no queríamos que se hiciese de noche, y nos devorasen los lobos. Hemos desandado
el barrizal, pero cuando hemos vuelto al asfalto, no lo hemos abandonado, de
forma que hemos vuelto por otro lugar. El paisaje era el mismo de naranjos,
acequias y casetas, con lo que primaba la mayor velocidad que manteníamos por
asfalto. Al llegar a las obras hemos tenido que pasara pie entre vallas,
montones de tierra, y zanjas. Un paso poco recomendable, y que te hace decirte a
ti mismo "que coj**** hago pasando por estos sitios ???".
De vuelta a Vila-Real, hemos decidido regresar a casa por la Acequia Major,
ese
paraje si que tiene encanto para mi , y vale la pena cruzar en bici la ciudad
por ese lugar. Por eso he mantenido el recorrido en el track. Es una pena que
este no sea el primer carril bici de la ciudad.
|
|