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Dando un pasito más en esto
cicloturismo, hoy hemos salido toda la familia, por la vía verde de
Benicasim a
Oropesa. Ya hacia tiempo que me planteaba salir juntos los
cuatro de la familia,
en una excursion con ciertas pretensiones.
La cuestión era como llevábamos a la peque de cinco años. La tenemos en una edad
que está demasiado grande para llevarla en un sillita, y muy verde para ir
ella en su bici. La solución vino del
Trail Gator. Es un cacharro que vi hace
tiempo por Internet, y que después de
leer un poco como iba me animé a comprar.
De forma sencilla se describe como una barra que se acopla a una
articulación ,
que va fijada a la tija de la bici del adulto. Por el otro lado se fija a un
soporte que a la vez abraza la bici pequeña.
Resumiendo sus cosas buenas y no
tan buenas diría....
- Es fácil de montar (y desmontar)
- Precio razonable (90 Eur.)
- Maltrata un poco tu bici de adulto
- A los crios les pirra, y al poder pedalear se implican
- Cuatro de cinco transeúntes te miran y dicen sonriendo "mira como van esos "
(no indicado para vergonzosos)
- Torsiona un poco de forma que la bici del crío se inclina un poco, y te
dificulta mantener el rumbo (a ti adulto)
- Apto para paseos a una velocidad media de 15 Km. Se puede correr mas pero en
caso de percance, el niño se puede lastimar
- Parece que esta prohibido y te puede caer una multa en vías publicas
- Hace muchos ruiditos
Después de un
pequeño debut
la
semana pasada paseando por el paseo marítimo de Benicasim, con relativo éxito,
este domingo nos hemos lanzado a nuestro primer bolo. El escenario ha sido la
via verde de
Benicasim
a Oropesa.
Esta vía verde es muy nueva (ni
está en la web
www.viasverdes.com), y
fue inaugurada el verano de 2009. Discurre por donde hasta hace muy pocos años
pasaba la línea ferroviaria. Parece ser que este tramo no era idóneo para los
trenes de alta velocidad, y se hizo otra hacia el interior. Une las poblaciones
de Oropesa y
Benicasim y discurre a un tiro de piedra del mar. Pasa entre
grandes cortados en la roca y pinadas. El entorno seria mucho mas chulo si año
tras año no se hubiesen dedicado a quemarlo. Lo malo no es que veas tierra
quemada, sino que hay urbanizaciones pegadas a cascoporro. En este lugar, los
caciques del ladrillo se salieron con la suya. Este recorrido tenia especial
cariño para mi porque lo he hecho decenas de veces en kayak.
Hemos comenzado en
Benicasim.
Pasas por el puente de la antigua vía, que hay frente al
Voramar
(hotelito muy recomendable) , y el camino
asfaltado te lleva a la
salida de la vía verde. Nada mas empezar unas pintadas
caseras indican que el arcen con grava es para los peatones, y el camino
asfaltado para las bicis. Y es que hay que organizarse, puesto que uno de los
defectos de esta vía es que se encuentra saturada de gente. Hay
ciclistas que corren demasiado, peatones que caminan por donde no deben, y hay
que tener cuidado con todos. Algo que también me ha llamado la atención es que
sin estar mal, el firme tenia baches. Los aparca bicicletas no las
aguantan bien, y el tunel mas largo tenia la iluminacion estropeada. Esto da que
pensar en una infraestructura que apenas tiene tres meses.
La cosa iba muy bien
pedaleando a una velocidad de unos 14 Km./h. De vez en cuando mi hija me hacia
parar urgentemente "para, para papá, que tengo que cojer una flor........". A la
quinta vez mientras estaba esperando a la recolectora, ya le daba vueltas a la
cabeza de como acoplar un florero en la bici. Mas que nada para que
lleve las manos en el manillar y no llevando el ramillete. Hemos pasado unos
pequeños túneles, y hemos llegado frente a la torre de la
Cordá . Ha sido
inevitable la parada para fotografiarla, y admirar el perfecto mar que hacia
para kayakear. Con el
Trail Gator hay que olvidarse de hacer fotos mientras
pedaleas, porque con una mano solo, la caída se sortea.
La vía no es que tenga un
mobiliario espectacular, pero antes de llegar a la Renegá hay un mirador al mar
donde asomarse. también hay salidas en la vía para visitar las calas que se
encuentran. Siempre es gratificante arrimarse a la orilla. Y a la marcheta nos
hemos plantado cerca de la
Colomera, la otra de las dos torres, que servían a
proteger a los lugareños de los piratas (chicos muy malos). Luego ya he venido
el túnel largo del recorrido, de unos 500 m. Tiene iluminación artificial, pero
no funcionaba, y a mitad de camino he echado pie a tierra. No llevaba luces, y no
tenia claro, atropellar o ser atropellado, y era un riesgo que no iba asumir con
mi niña atrás. Tras pasar este tramo ya se nos abre detrás de un cortado, el
pueblo de Oropesa. Hemos pasado por encima del
Club Nautico de Oropesa, y un
poco mas adelante, al final de la playa de la Concha, donde muere la vía. Hay
una zona de árboles con mesas, donde merendar y estar a la sombra.
A la vuelta el día se ha
destapado como un día cuasi veraniego, con un sol increíble, y había tanta gente
como si fuese una romería. Hemos vuelto a Benicasim haciendo una parada en la
Renegá para mojarnos los pies.
Han sido algo mas de 12 Km., que
se han convertido en una experiencia muy positiva. Como único aspecto negativo
solo podría decir que pedaleando de esta forma es difícil estar pendiente de mi
hijo en su bici. Ni me he cansado, ni nos hemos caído, y lo principal es que mi
niña y yo hemos sido felices y nos hemos divertido. Mi pistola no paraba de
pensar cual será su próxima diana, porque ahora que podemos ir los cuatro se nos se
abre un nuevo horizonte .
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