Esta mañana al abrir la
ventana, el panorama era de cielo nuboso y calle mojada. En vez de
cantar "hoy no me puedo levantar" he destapado la cama, y ese ha sido el
primer paso para empezar la travesia de hoy. De camino de a Benicassim ha
aparecido la lluvia, y el termometro no ha pasado de los 13. Tras casi un mes,
eran muchas las ganas de remar. Es mas, no me importaba navegar en unas
condiciones que nunca habia probado: con lluvia. No era muy fuerte aun asi, he
hecho plan que no parase, y me he puesto el
Touring Cag con su capucha montada. Este elemento va muy bien, pero creo
que solo conviene llevarlo cuando hace viento. De lo contrario da algo de
calor, y pronto me he visto con todo el pelo mojado de mi propio sudor. Pese a
que es desmontable, es un poco complicada de poner cuando llevas el chaleco
puesto. Y si la llevas quitada, pues se llena de agua de lluvia.
A los pocos minutos de ir
remando ha parado la lluvia. Poco despues de pasar la torre de la Corda, he
visto a lo lejos unos kayakistas que venian hacia mi. Poco antes de llegar a
la Renegá, me he plantado a su altura. Eran los
chicos del club
de Oropesa que no se habian arrugado en un dia tan feo. Apenas llevaba
cuatro kilometros, pero he decidido dar la vuelta y continuar con ellos su
camino. Al
fin y al cabo eran hasta hace no mucho mis compañeros de club, y hacia tiempo
que no los veia. He elegido hacer vida social en vez de machacarme, porque
para lo segundo siempre quedan dias.
Hemos remado hasta el
xiringuito Jotas, y hemos desembarcado allí. He vuelto al ritual de hace años,
con el almuerzo kayakero. Entre risas y cervezas hemos hablado de furgonetas,
futuros viajes en kayak y la puta crisis. En fin, que me lo he pasado muy bien
con mis antiguos compañeros. Pese a que el nuestro es un deporte muy
individual hay que hacer vida social. Y eso empieza cuando echas pie en
tierra. Y el catalizador siempre son las cervezas.
Ellos se han vuelto hacia
Oropesa, cuando en el horizonte he visto que venia otro grupo de Oropesa. Eran
Victor y Silvia con otros compañeros. Charlando en el agua sobre viajes a
Croacia, y los
dragones del 2010 se me ha pasado el rato volando. Mis intenciones de
remar un poco más antes de desembarcar se han esfumado.
Al final, el dia que pensaba
que iba a "sufrir" mojado como un mejillón, buscando nuevas sensaciones, ha
acabado charlando con los amiguetes kayakeros. En estos tiempos de Feisbuk, mails,
blogs , Skype y móviles, hay que saber cultivar a los amigos, y disfrutar del
"cuerpo a cuerpo". Me he vuelto a casa con un bocadillo y una cerveza en el
cuerpo, las galletas light sin abrir, pero con unas cuantas risas en el
casillero.