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Desde hace ya algo de tiempo,
Key y yo habíamos
planeado esta travesía. Eso de ser papis de pequeños retoños, nos hace
plantearnos estas salidas en días de vacaciones. A priori pensamos en formar un
grupo mas numeroso al ser fiesta local en Castellón. No pudo ser, y al
final la salida solo la hicimos, Key, y yo.
Wenley nos regaló su compañía durante gran parte del trayecto.
Animados por la excelente previsión, decidimos hacer la salida en
sentido, Oropesa ,
Alcocebre. Acertamos
de pleno, puesto que la ligera corriente ayudó en la mitad del recorrido.
Esta porción de costa, es interesante de recorrer, porque en
todo momento navegas por lugares desembarcables. También hay grandes tramos
donde la presencia del hombre no es muy grande, y se nota en los fondos y el
paisaje. Después de pasar Oropesa, y la mega aberración urbanística de
Marina Dor, pasamos por delante de la zona del prat de Cabanes, humedal
protegido donde que seguro que la gente que lo aprecie puede ver aves muy
interesantes.
Una vez mas se ha demostrado que todo el tema logístico de una
travesía se come una cantidad exagerada de tiempo. Lleve mi coche a destino
frente la playa de las fuentes en
Alcocebre.
Esta es la playa mas al norte de la población, justo detrás del club náutico. Es
un lugar ideal para tomar la salida hacia el norte o el sur. Esta playa tiene la
particularidad de que esta surcada por un río, de tal forma que para llegar al
mar, te tienes que mojar los pies. De la propia arena mana agua dulce. Me
pregunto porque dejan perder esa agua.
Desde que llego
Key,
hasta que estuvimos en el agua en Oropesa pasó hora y media, y eso que estábamos
a menos de 30 km. Buena parte de ese tiempo se debe reprochar a
Key
que lleva de todo encima. Por suerte, el
Sea wolf, pudo
llevar toda esa cantidad de accesorios y elementos.
Salimos a la bocana del puerto y las condiciones del mar eran
inmejorables para la navegación. El sol ya empezaba a salir, y a las 11 de la
mañana ya teníamos una temperatura primaveral de tal forma que con una manga
corta podíamos navegar sin problemas. Nos encontramos con el amigo
Wenley,
frente a la torre del rey, y tomamos rumbo al norte. Al principio íbamos mas o
menos juntos. Llevaba ese día el
Ysak, y una vez mas me
convenzo que es un barco muy valido y ,muy bonito (a mi gusto). Aunque sin
embargo es fácil ser feo ante el precioso
nordkapp color
lava de
Wenley.
En el agua se ve precioso este barco, y a pesar de que ya lo he visto muchas
veces, cuanto mas lo veo, mas me gusta. Debo confesar que tengo un poco el
gusanillo de comprarme uno. Solo me quedaría probarlo en condiciones un poco
comprometidas.
Cuando entré en calor me decidí a subir el ritmo. Mis
compañeros iban charlando a un ritmo mas despacio, y prefiero si puedo, ir todo
lo rápido que puedo. Me gusta la sensación de ir a tope de mi capacidad, y si ya
puedo mantenerlo un buen rato, es la leche. En estas circunstancias de ir a
"toda maquina" , y pese que el mar estaba muy bien, y el
Ysak es un excelente kayak,
si que notas que con el
Sea wolf puedes
navegar más rápido.
Dejamos atrás Marina Dor, y may empezaba lo bueno. Los bloques
de apartamentos dejaban paso al paisaje típico de los humedales, con algunas
zonas de monte bajo. Me gusta esa sensación de estar lejos de la civilización,
es una forma tonta de que todo parezca mas aventura. Pronto (tras una hora de
paleo) llegamos a nuestra primera parada, casa Artemio en la Ribera de Cabanes.
Charlando , charlando hicimos la parada mas larga de la cuenta, y no pude evitar
tomarme dos cervezas.
Salimos rumbo a
Torrenostra,
con una corriente a favor mas marcada, pero con el mismo sol y temperatura. Tras
algo mas de una y media llegamos a nuestro destino. Esta playa tiene pinta de
estar por explotar a nivel urbanístico, aunque la torre medieval que pone el
nombre al lugar está arruinada por culpa de lo que para mi es un crimen
urbanístico. Por el idioma y la pinta de las personas que encontramos en el
lugar que comimos, todos se deben dedicar a la obra. Este lugar, será en el
futuro la playa natural del próximo aeropuerto de Castellón, que se está
terminando en el interior.
Tras comer
Wenley
decidió volverse hacia Oropesa, y nosotros continuamos hasta
Alcocebre. Hicimos alguna parada, y
pronto apareció nuestro destino a la vista. A la entrada del puerto deportivo de
Alcocebre, nos encontramos con un grupo
de kayakers, que navegaban al atardecer. Es siempre agradable encontrar
donde menos te lo esperas a gente de kayak.
Eran algo mas de las 17:15 cuando llegamos a nuestro destino,
la playa de las fuentes. habíamos recorrido unos 27 km desde las 11:00 haciendo
dos paradas de una hora y media en total. Ahora llegaba lo peor y costoso.
Cargar todo, llevarlo a Oropesa, y endulzarlo. Era la primera vez que llevaba
dos kayaks en el Laguna, y no tenia 100 % confianza en que saliese bien. Con dos
kayaks tan anchos, uno sobresalía un poco, y tuve que atarlos a conciencia para
no tener ningún percance.
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