Ya se que esto no va de kayak. Hoy era momento de cumplir una vieja ilusión:
bajar en bici la
Vía Verde de Ojos Negros. Esta via aprovecha el recorrido de un antiguo
ferrocarril que bajaba mineral de Teruel, al Puerto de Sagunto. Hace unos años
que se ha recuperado en todo su recorrido, y me parecía un lugar ideal para
hacer bici con mi hijo, en un entorno de monte. El camino asfaltado, la
meticulosa señalización (imposible perderse), el poco desnivel, la protección de
sitios peligrosos, y el paisaje, son ingredientes estupendos para enganchar a
cualquier novato en esto de la bici de montaña.
El tramo elegido ha sido el de
Caudiel hasta
Navajas, pasando por el municipio de
Jérica. El hacer algo con un niño que hoy cumplía siete años, implica cierta
dosis de caos, y no marcarse tiempos. Mi hijo también así estrenaba bici nueva
(un poco grande) y las pequeñas caídas han estado a la orden del día. Hemos
salido a mitad mañana de
Caudiel con un cielo despejado y soleado. La previsión era de una máxima de
15 grados, y creo que se ha cumplido. El sol nos ha acompañado, pero el frío
apretaba en los largos túneles, y a la sombra de algunos desfiladeros. Lo peor
era el contraste de temperatura. La salida del recorrido era paralela a un
arrollo húmedo y frío. Tras dejarlo hemos encontrado la vía actual de
ferrocarril que discurria a nuestro lado. El paisaje estaba formado por cultivos
de secano, que se alternaban con zonas de pinos, y monte bajo.
Por toda esta zona el desnivel es importante y se puede bajar sin pedalear.
Había que tener cuidado con la gente que venia detrás a mucha velocidad y que
apenas aminoraba la marcha. A mi hijo le han podido atropellar en tres
ocasiones. Sin percatarnos, nos hemos plantado ante los enormes túneles, y los
hemos pasado con tranquilidad. Esto se encuentran bien iluminados con luz
artificial, y drenados, de forma que el agua que gotea se va por los dos arcenes
laterales. Después de los túneles ha aparecido la población de Jérica. La via
discurre por dentro del pueblo, pero está señalado estupendamente y es imposible
perderse. Aqui hemos hecho una ligera parada en la plaza mayor donde las
terrazas de los bares son ideales para tomar algo al solecito.