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Este fin de
semana hemos estado navegando por Menorca. Ha sido un viaje planificado con
tiempo y deseado. Para nosotros ha sido un pasito hacia adelante respecto lo que
habíamos hecho antes. Unos antes días de coger el avión, la previsión no pintaba
bien. Demasiado viento, y posibilidad de fuertes lluvias.
Es por ello
que cuando de camino hacia Santo Tomas (nuestra salida), al ver entre los pinos
un mar navegable para el kayak y solecito, el pulso se nos puso a 100.
Pusimos en
marcha el ritual de descargar todo, llevarlo a la playa y meterlo todo en el
kayak. Sin embargo esta vez era especial, diferente y con la duda de saber si
todo cabria. Era la primera vez que navegábamos con un
Rotomod Speedo, y además
debutábamos en lo del kayak-caracol. Osease, llevar encima todo lo necesario
para ser autónomos para comer y dormir.
Cabria todo
???
Faltaría algo
???
Sobraría algo
???
Una vez
acabada la travesía creo que pasamos el examen con nota, pese que tomo apuntes de
algunas cosas a mejorar. Lo único que notamos en falta es un peine, y creo que
cuando veáis las fotos estaréis de acuerdo. Un consejo que se me ocurre dar es
que vale mas llevar 10 sacos estancos pequeños que uno enorme. Lo llevas
todo mejor organizado, y aprovechas mejor el espacio de los tambuchos. También ,
que vale la pena gastarse dinero en material de volumen reducido (saco y
tienda). El
Rotomod Speedo tiene virtudes y defectos. Pese a que pienso comentar
con detalle este kayak
en un futuro, los tambuchos tienen un espacio generoso, especialmente el
trasero, teniendo en cuenta que hablamos de un barco de 5,30 metros. Apunto como
organizamos la estiba del barco:
- En el
tambucho delantero llevábamos los sacos de dormir.
- En el
trasero la tienda, comida, ropa.
- En un saco
estanco en el fondo de la bañera algunas cosas (linternas, toallas, calzado
alternativo.....)
- Detrás de
los asientos, cuatro botellas de litro y medio de agua, y dos sacos estancos
pequeños con lo mas valioso (documentación, dinero, botiquín, mapas,
maquillaje.......). En todo el viaje no tuve ocasión de maquillarme :)
-
Encima de la
cubierta trasera, las dos esterillas de camping, protegidas por bolsas de basura
(saco estanco de circunstancias que nunca debe faltar)
Y después de
jugar al
Tetris, ver que todo cabe, ajustar los pedales y hacernos la
foto de
rigor, nos despedimos de Carles de
menorca en kayak , nuestro soporte en la
isla. Partimos desde Santo Tomas rumbo al Oeste, con algo de viento a favor. Una
vez en el agua, todo fue tranquilidad y disfrute. El mar en toda ese tramo de
costa es transparente como no imaginaba, y con un color turquesa propio de
fantasías (kayakeras). Las calas son de arena muy blanca y fina, y los pinos
casi llegan hasta la orilla. Cuevas habían para cansarse, y al tener el mar
tranquilo entramos en unas cuantas. Le comentaba a Celia que navegar en Menorca era como
entrar en el
Louvre
(del kayak): ves tanta obra de arte, que te saturas de tanta
belleza. Creo que seria pedante si intento describir este tramo. Mejor vale
mirar las fotos que hablan por si solas.
Y en esas
estábamos cuando después de una hora larga remando nos plantamos en
Cala Mitjana.
Por desgracia nos saltamos una cala donde desemboca un río que se puede remontar
unos kilómetros. Esto me enseñó que para la próxima travesía similar hay que
llevar un mapa en cubierta con los puntos posibles de desembarco, y los lugares
a visitar (o gps con cartografía cargada). De lo contrario alguna cosa chula se
queda por ver (y eso jode). A
Cala Mitjana yo le cambiaba el nombre por Cala
Soñada, o Cala Paraíso.....porque eso, parecía una infografia o una fantasía.
Allí nos dimos un baño y comimos. Nos hubiésemos quedado allí toda la vida, pero
debíamos continuar. Antes de embarcar estuvimos charlando con una agradable
pareja de Barcelona. Estuvimos comentando las excelencias de Menorca, puesto que
ellos eran unos incondicionales de la isla. Esto fue la primera muestra de una
constante en nuestra travesía: la gente trata de maravilla a los que viajamos
por la isla en kayak.
Continuando ,
visitamos otras calas (Galdana, Macarella, Turquesa) aunque sin desembarcar.
Algunas de estas calas tienen hoteles y restaurantes que deslucen un poco la
cala en cuestión. Llegamos hasta
Son Xoriguer, y allí hicimos una parada para
merendar y tomar una cerveza. Consultando el libro
de la vuelta a Menorca en
kayak, vimos que hasta casi Ciutadella no había sitio donde acampar. Montamos el
campamento base en una calita cercana a
Son Xoriguer, algo
disimulada entre las rocas y cuando
anochecía. Antes habíamos estado viendo como el
sol se iba a dormir junto al
faro Artrutx.
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