INICIO       MATERIAL       LINKS       DIARIO       VIDEO       BUSCA       NOTICIAS

 

   
     
 

Es difícil para un tipo como yo con un amplísimo abanico de gustos musicales, decantarse por una canción preferida. Y no digo mejor canción, puesto que pienso que no hay música mala. Solo malos oídos, y un momento adecuado para cada canción. Aun así, si tuviese que elegir una me quedaría con Man on the Moon, de Rem. Creo que mi elección se debe a sensaciones y emociones difíciles de escribir. Y esta es la banda sonora que me gustaría escuchar, cuando cierro los ojos, y pasa por mi cabeza la travesia de ayer. Ha sido muy especial porque ha sido a la luz de la luna. No es la primera vez que me ha pillado la noche en el agua, pero si la primera con luna llena.

Y eso que al salir me han abrumado las dudas y temores, y he estado a punto de volver a la playa. Me dejado llevar por suposiciones e historias. Me he puesto a palear,  y mi cabeza ha comenzado a calibrar y valorar la situación. El calculo frío ha podido más que las pajas mentales ,y he pensado en continuar hasta el final, porque estaba  en compañía de  excelentes y veteranos compañeros. El mejor seguro que existe.

Hoy estrenaba mi segunda pala esquimal que me he hecho. Por si alguien no lo recuerda la primera fue reciclada en pala infantil. Antes de echarme al agua la he puesto al lado de la su prima (la del tío Juan) y creo que aun le falta  algo de operación bikini. Tengo que cepillarla algo mas para que la zona de  la pértiga pierda grosor, y al remar me he convencido. También me ha encantado el borde con epoxi  de la prima, que me debo animar a copiar. Solo tengo miedo de que este tan material tan nuevo para mi, fastidie mi pala artesanal. Pese a estas mejoras, la pala me ha ido muy bien, y la prueba es que he ido todo el rato con ella. El antebrazo derecho no se por que se me carga, pero es algo a averiguar en futuras remadas en solitario, que es cuando uno se puede comer la cabeza con estas cosas.

Y rema, que te remaré con la esquimal, se nos ha echado la noche. No era nuestra intención que pasase, pero teníamos que llegar a nuestro destino. Todo lo que no ha iluminado la luna lo han hecho las luces de Benicassim. Había una claridad suficiente para ver lo necesario. El mar se movía con unas suaves olas casi a favor, y las luces reflejadas en el agua, daban una gran referencia los movimientos de la superficie del agua. Por momentos incluso cerraba los ojos para experimentar. Para mi ha sido una forma de navegar intima e intensa, porque creo que todos lo que la vista se pierde, lo ganan el resto de sentidos. Y creo que mis compañeros sentían algo parecido porque íbamos todos callados como en una especie de mística procesión. La nota graciosa ha estado en los peces que han chapoteado asustados cuando estábamos encima de ellos.

Y como en toda canción ha llegado el inevitable final de esta travesia. Y nos hemos quedado con ganas de más, máxime cuando al desembarcar, se han levantado las nubes, y la luna ha dicho "aqui estoy yo". Que pena que navegar para nosotros de noche esté fuera de la ley. Y es que como dice la canción "todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda....".

 

 

 
 

INDEX

 

Creative Commons License