KAYAK EN NULES

kayak de mar en Nules

Las vacaciones ya están llegando a su fin. Después de pasarme agosto casi en seco habían ganas de navegar. Y además habia un potente y adicional motivo : estoy a las puertas de una travesía en kayak de una semana por el Adriático, y habia que estirar los músculos. Es por ello que he tratado de recorrer con intensidad los 15 kilómetros que tenia marchando y volviendo de Xilxes a Nules.



Me habia propuesto salir al amanecer. No se si era porque hacia demasiado tiempo que no lo vivía, o porque me estoy acabando “Las olas celtas“, y me ha entrado tontería. Para los que no lo conozcan, es el relato de la circunnavegación de Chris Duff por Irlanda en 1996. Está bien, aunque se pasa de un poco de místico y espirituoso, lo que no lo convierte en un libro demasiado ameno. Me imagino que Chris domina mejor el kayak que la literatura. Aun así leyéndolo puedes encontrar sensaciones y pensamientos que vivirás cuando pases varios días tirado por el mundo con una piragua. Por la parte que me toca , encuentro que ha sido el libro ideal para esta semana en la que estoy en las puertas de mi viaje.

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El amanecer ha llegado puntualmente a su hora, y al plantarme en la playa me he encontrado con una bola de fuego con forma de omega. Y es que hasta que el astro no emerge completamente, el reflejo lo deforma. Tras ametrallar con mi cámara de fotos la salida del sol, he puesto proa a Nules en un mar aceitoso. He remado sin pausa pero sin forzar. Nunca caliento antes de navegar (algún día me arrepentiré) pero me tomo la primera media hora de paleo suave, para ir poniendo a punto “la maquinaria”. Esto es fácil si navegas solo, porque en compañía te puedes dejar llevar y querer seguir al “quemado” de turno que aprieta desde la salida. Si no quieres que tu cuerpo haga clacs!! y sentirte viejo antes de hora, calienta o al menos marcate un tiempo al inicio de “modo perezoso”.

Los siete kilómetros hasta Nules han transcurrido sin nada que contar. Se notaba que era septiembre, muy de mañana y apenas he visto gente. Hasta habían pocos pescadores, y la mayoría eran viejunos, de los de toda la vida. Los que no fallan a estas horas de la mañana son esos entrañables jubilados que se pegan su temprano baño en el mar. Debe ser una saludable costumbre, pero para mi es un deporte de alto riesgo, puesto que estos bañistas suelen ser los que llenan las estadísticas de ahogados. Y nadar a esas edades, solo y sin supervisión no ayuda a la seguridad.

He hecho una parada frente al faro de Nules, por aquello de estirar las piernas, y soltar fluidos. A lo lejos he visto un extraño grupo. Una lancha con mucha gente, y un kayak a su lado pululando. Ambos llevaban sendas banderas, y pensaba que era una forma de pescar. Al echarme de nuevo al agua y aproximarme, me he dado cuenta de que alguien iba nadando entre las embarcaciones. Me han explicado que era el reto particular de un amigo de ir nadando desde Borriana a Xilxes. Como no estaban muy conversadores, he ido a lo mío y los he dejado atrás. De regreso he visto varios palistas con sus autovaciables y me hubiese gustado haber parado a conocerlos. Pero mi experiencia me dice que suelen ir a la suya y ni siquiera saludan. Tienes que cambiar tú el rumbo para aproximarte, y hoy no ha sido diferente. No deja de ser una pena que la gente se comporte con la misma indeferencia rodeado de agua salada, que en el metro. Parece ser que solo yo siento aquello de mover una cosa con un remo por el agua, es un nexo de unión entre la gente que navegamos, y que vale la pena cultivarlo.

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Al menos he tenido otro encuentro que me ha alegrado y es que mi kayak ha pasado muy cerca de un pez raya que deambulaba por la superficie. Solo las habia visto en acuario y me habían hecho gracia por lo juguetonas que eran. También he visto un par de medusas solitarias diferentes a las del terreno y un pez con un lomo plateado que brillaba muchísimo con la luz del sol. En una sola jornada he visto lo que puedo tardar meses en encontrar. Conforme tenemos el Mediterráneo en Castellón es una verdadera lotería ver fauna marina.

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