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Por fin he cumplido una gran
ilusión kayakera: llegar al mar por el Ebro. Ha sido hoy pese a que la previsión
del tiempo era mala, y parecía que la lluvia fin iba a ser nuestro compañero (no
invitado) de travesía. Nueve valientes nos hemos encontrado frente al camping
l´Aube para salir desde el
embarcadero que
hay enfrente. Hemos salido por la margen izquierda del Ebro buscando el mar. El
agua por esta zona está muy tranquila, aunque es una sensación visual,
porque mirando el GPS, la velocidad remando río abajo es de 11 km/h.
Sabemos que hemos
llegado al mar cuando ves una rompiente de olas, y los juncos dejan paso a
la arena. Hoy el mar estaba bien y apenas había viento , y por dentro daba
gracias porque ya no llovía. Hay que tener cuidado los dias de mar de fondo,
porque las olas rompen en esta zona de valiente.
Bordeando el delta por el mar
buscábamos las pequeñas olas que rompían para ir jugando con ellas. Para eso, y
para ver como salían volando los cientos de gaviotas que días como hoy son las
reinas de la playa. Nuestros estupendos guías nos han indicado una especie de
casa como referencia de la entrada a la Gola de Migjorn, que nos
devolvería de nuevo al Ebro. Hemos tenido suerte y no hemos tenido que portear
en esa zona. El desembalse de agua de días atrás parece que se ha llevado la
barra de arena que separa este canal del mar. Surfeando con unas divertidas olas
hemos entrado en la
gola.
El agua volvía a ser un espejo, y
en esos momentos el sol se ha desperezado y le ha dado por salir. Buscando un
lugar donde parar hemos visto como un par de veces por la derecha como pasaba el
todo terreno de los vigilantes del parque natural de la Illa de Buda. También
hemos tenido la oportunidad de ver como salían espantadas aves de diferentes
especies. Hemos llegado a un embarcadero y hemos salido a estirar las piernas,
soltar líquidos y comer algo. Poco nos ha durado ese descansar al
solecito....porque en un momento se ha presentado unos de los guardas para de
forma un poco desagradable echarnos. El descanso se ha convertido en
anécdota de la jornada porque parece que lo que mas le ha molestado es que
amarrásemos un kayak al embarcadero. Importante para los que visiten la zona,
ver la previsión por si hace mucho viento (lo habitual en esta zona) y no
desembarcar en la isla.
Hemos continuado por la gola, y
como si llegases a un enorme lago nos hemos vuelto a encontrar con el Ebro, y
navegando un poco río abajo nuestro punto de salida. Antes hemos pasado por el
pequeño puerto de las golondrinas que dan vueltas a los turistas. En ese sitio
me he sentido como en los embarcaderos de la peli de
Tom Sawyer. Hoy me ha dado pena acabar
porque cuando un día que tienes previsto que va estar torcido...se endereza y se
convierte en un lujo de condiciones, pues eso, tienes ganas que no termine. Menos
mal que lo hemos continuado fuera del agua, y con una buena paella delante. Hoy
ha sido un gran día, he puesto cara y risas a nuevos compañeros kayakeros, y he
descubierto un sitio muy bueno para remar con mi hijo. No os perdais las mejores
fotos de este dia en
kayak.cat
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