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Hoy he vuelto a la marcha normal. Remar los
viernes por la tarde con mis compañeros de Castellón. Esta dinámica tiene de
bueno que te lo pasas genial con los compis. Y de negativo, es que la playa
donde embarcamos, tiene una rompiente con mala leche. Esto es un problema al
embarcar, y una aventura para desembarcar.
Ya había pasado tiempo
desde la ultima vez
, y como no, tenia ganas. Además necesitaba sacar a mi mejor barco y el
mas abandonado :
Naranjito. Ya al llegar, el sonido de las olas, indicaba que el mar estaba
de mal humor, y que la salida seria cuanto menos complicada. Una inspección de
la orilla, mostraba peor
panorama,
puesto que aunque las olas no eran enormes......no veías donde paraban. Era un
escenario como si hubiese pasado por allí un huracán o un desembarco militar.
Cañas, ramas y restos de todo tipo que el mar había sacado tras el último
temporal. Eso y el olor de cloaca no me ayudaban a ser optimista con el
embarque. Es por ello que aunque tenia pensado probar el fun-run
Draken de Juan, he creído dejarlo mejor para otro día. Tanto tiempo con un
k2, te acomoda, y necesitas un tiempo para cambiar el chip. Ya he hecho bastante
con salir a la primera con el
Qajaq Sea Wolf.
Hoy me he conformado con echarle fotos
a este pura sangre de carbono.
Ya en la orilla ha llegado el momento de la
verdad, y he salido el ultimo en el segundo intento. En el primero la ola
orillera me ha puesto en paralelo al agua. Vuelta a empezar pese a que los pies
se me hundian en la tierra mojada. Pese a que las primeras paladas han sido
torpes por ajustar el ángulo de forma que no me desequilibrase, enseguida me he
acostumbrado. La primera ola me ha mojado. Luego ha venido la segunda, la
tercera......y no ha habido ultima, porque había mucho mar de fondo. Ha sido un
subidon de adrenalina porque he pasado todas las olas, y ninguna me ha roto
encima. Eso si, el Sea Wolf ha pegado unos cuantos pantocazos guapos. Sin
apenas tregua me he reunido con mis compañeros, y hemos ido muy juntos. No
recuerdo ver el mar tan tontororron y con tanto mar de fondo por esas zonas. Las
olas no eran grandes pero si muy seguidas.
Hemos estado unos tres cuartos de hora navegando
a un ritmo muy tranquilo. En ese rato me he vuelto a reconciliar con mi
Naranjito y en como se debe llevar este barco. Al menos me queda el consuelo en
que cada vez me cuesta menos el acople después de semanas sin navegar con el.
Pese a que sabia que lo jodido seria la salida del agua, me sentia tranquilo.
Primero ha salido Carlos como un campeón, casi
sin despeinarse. Luego he salido yo. Una ola me ha cogido en una surfeada que me
ha puesto a mucha velocidad, pero con el kayak recto. Cuando me ha dejado , he
escuchado como rompía su prima hermana, y cuando me ha alcanzado, me ha empezado
a girar. Me he bloqueado (creo que por la falta de practica) y no he
contrarestado con la pala su giro. He dado con mis huesos en el agua (y mucha
espuma). Mientras me revolcaba con fuerza, ya me estaba quitando el cubre. Esto
ya me
había pasado, y he reaccionado con calma. He puesto boca arriba el
kayak, y he localizado dentro el
Croc
que me faltaba. Un defecto de este calzado es que cuando tienes un revolcón, se
te salen del pie. Cogido a la proa del kayak, he ido nadando con calma para
salir de la rompiente. Hoy sin embargo aprendí algo. El kayak se debe sacar de
la rompiente boca abajo. Si lo haces al revés como yo, si una ola rompe encima
del kayak, entra en la bañera y lo gira con mucha violencia. He tenido suerte en
las dos veces que me ha pasado, no tener metido un dedo en la línea de vida. Me
lo hubiese hecho un ocho. Juan lo ha hecho mejor que yo, y tras pasar lo mas
difícil, una ola de risa lo ha volcado. Está hecho un campeón con su
Draken.
Mojado cual pollo (el agua todavía esta caliente)
he salido del agua, aunque feliz. Hoy me llevo un revolcón guapo de recuerdo,
pero frente una situación algo delicada he sabido que hacer, con calma. Esto
significa haber aprendido del pasado, y saber como actuar en un futuro. A eso yo
le llamo yo seguridad. No me marcho a casa acojonado para la próxima vez que
haya olas. Me voy con la sensación de que he puesto a prueba mi capacidad, pero
con ganas de examinarla otra vez.......la semana que viene.
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