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Hoy hemos repetido la sesión de juego con el kayak
que ya hicimos el año pasado. En el 2008 probamos con el
Oasis (el limite
para volcar , el reembarque, el vaciado.....). Este año hemos metido el
Ysak en la piscina,
aprovechando que mi papa político (dueño de la piscina), no miraba. Ha sido un
rato feliz y divertido para mi hijo y para mi. Lo mejor es que no ha habido
plan, y hemos improvisado. Uno de los
primeros ejercicios, ha sido el peque manejando un kayak de mayor con una pala
de mayor. El Ysak era
demasiado grande para la piscina, y apenas le dejaba dar cuatro paladas. Pero
entonces llegaba lo mejor y es que tenia que dar la vuelta. Me ha gustado que
daba las paladas de forma correcta, y giraba con mas facilidad que yo
mismo.
Poco peso ??
pala grande ???
no se , la cuestión es que casi rotaba sobre su
eje.
Luego el siguiente juego ha sido volcar el solo,
balanceando el kayak, y salir sin ayuda. No hemos utilizado cubre para el , por
evitar sustos, y porque me era muy difícil.
Otro ejercicio ha sido subir al kayak desde el
agua, de diferentes maneras. El otro día se tiró al mar, no podía
subir, y yo no le podía ayudar. Al final tuve que engancharlo de un cabo y
remolcarlo. Estábamos a un escupitajo de la orilla, pero no me fiaba de las olas
que rompían. Debo pensar en llevar un cabo que haga como de escalón para
ayudarle a subir al
Oasis. Este es
el que peor ha ido, aunque cuando estaba arriba, reptaba hasta sentarse en la
bañera.
Y el niño grande (yo) ha vuelto a hacer
ejercicios previos al esquimo..... a saber: girar apoyado en un punto de apoyo y
mover el tronco hacia alante y hacia atrás con el barco volcado. Siempre con la
intención de aguantar lo máximo bajo el agua, y hacer natural esta situación.
Este año me ha salido casi el esquimo apoyando la pala en el flotador. En
todo caso, para todos estos jequecitos recomiendo mesura o suavidad, porque de
lo contrario luego te duele todo, o lo que es peor , te lastimas algo.
Luego ha tocado el autorescate en agua clorada,
hace no mucho lo hice con agua salada. Ha salido bien, aunque para que salga
mejor todavía, lo ideal es tener un punto en el kayak donde
amarrar la pala.
De esa forma el kayak y la pala
forman una "T",
sobre la cual es posible encaramarse con facilidad, y lo que es mas complicado
girar el cuerpo y sentarse, se convierte en un juego. Hoy he descubierto que
sentado con esta configuración, se achica el agua con rapidez y comodidad. En
definitiva, si quieres tener un plus de seguridad usa este punto de amarre, y si
tu barco no lo tiene, ponselo.
En fin, que recomiendo meter el barco en aguas
tranquilas y hacer el chorra, dejándose llevar con lo que nos pida el cuerpo. Es
una forma divertida de conocer nuestro barco, nuestros limites y resolver
situaciones. Y si encima nos acompañan niños con ganas, puede ser la bomba.
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