Llevo casi tres años dándole a la pala, y cada
día que pasa me gusta más.
A veces pienso si en otra vida fui un
esquimal....
Sin embargo esta "doble vida" que llevo se
solapa con mi real ocupación : padre de familia.
Si ésto que vivo ahora, me hubiese pasado hace
seis años, estaría siempre con el culo en remojo.
Ahora debo dosificar mis ratos de kayak, y
dedicarle los pocos ratos libres que me dejan los niños.
La verdad es que miro con mucha envidia los
retos kayakeros que asumen mis compañeros de kayak.....
que si me voy a dar la vuelta a una isla,
que si me voy un fin de semana a remar a tal
sitio,
que si me construyo mi propio kayak......
....
Por una parte me queda la ilusión de todo el
camino que tengo por delante, por otra la amargura de no subir a un tren que no
volverá a pasar, o no tendre fuerzas o alegria por tomar. Llegados aqui, me da
mucha esperanza
Carlos Izquierdo, y me hace sentir que para tener marcha, solo
hay ganas de tenerla.
En esta situación de "kayakista ocasional"
quiero hablar de como llevo el mono de estar sin remar. Me ayuda mucho hablar
con mis amigos kayakeros de proyectos, salidas, y demas chorradas. De vez en
cuando tambien vuelvo a ver mis fotos kayakeras, me sirven para revivir
sensaciones grabadas en los sentidos. Otra via es estar a la busqueda y estudio
del proximo cachivache kayakero a adquirir. En esta vida moderna, el comprar
cosas prescindibles se ha convertido en un sucedaneo de otras actividades.
Al menos cuando regreso con mi kayak al agua
las ganas son tremendas, e intento disfrutar el momento a tope.
Carlos