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  HOJAS EN EL MAR  
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Esta tarde tocaba de nuevo remar en la playa del Pinar de Castellón. Tenia tiempo de sobra para llegar con lo que me he pasado a recoger a mi naranjito. Hace cosa de tres meses que no lo he sacado a navegar. Es lo que tiene el tener varios barcos, y es que alguno de ellos queda demasiado tiempo en seco. Después de la última salida   lo he venido utilizando en mi piscina para dar pasitos en el eskimo, y mejorar los apoyos largos. El año pasado fue el de iniciación en el eskimo. Este año ha sido el de perder el miedo, y girar con apoyo de flotador de pala. Espero que el próximo verano sea el definitivo para que me salga esta maniobra.

Hoy iba a navegar con mi barco preferido, escoltado por dos estupendos nordkapps. Daba la casualidad que ese día ambos amigos estrenaban sus barcos recién comprados. Por carambolas de la vida había tenido la oportunidad de cambiar mi naranjito por uno de esos Valley. No lo hice. A uno siempre le queda la duda de que si le gusta más el barco que tiene, o el del vecino. Al final, la seguridad que me transmite en cualquier condición mi sea wolf ha sido clave para que no hiciese el cambio.

La previsión era buena para ese día, pero una vez en la orilla el viento de componente norte era fuerte. Saliendo de la orilla nos venia por la izquierda, y ha sido la primera vez que he salido de lado, empujado en parte por el viento. He tenido que cambiar la orientación de la proa para atacar las olas de la orilla, en una zona donde apenas había unos centímetros de profundidad. Reunidos fuera de la zona de olas, hemos tomado camino hacia el norte, con el considerable viento en contray borreguitos. Las olas nos entraban pequeñas pero muy seguidas, con lo que ha sido inevitable mojarse de lo lindo con las gotas de la proa al comerse las olas. Menos mal que el agua todavía está muy calentita. Lo peor era el viento, con una fuerza que te arrancaba la pala.... y en estas condiciones, ya se sabe, emplear una palada lo mas baja posible. Me ha encantado lo natural y seguro  de los canteos pese a una mar con borreguitos.

El día era muy soleado, y el cielo muy despejado y claro. Pocos días se disfruta tanto el skyline de Benicassim, con las montañas del Desert a sus espaldas. Sin embargo el mar estaba verde muy azulado y salpicado por hojas de árbol. Las había arrastrado el fuerte viento. Eran hojas de platanero, eucaliptos, y otras que no era capaz de reconocer. Acostumbrado a que cuando ves algo flotando sea basura o medusas, las hojas en el mar eran como restos de un enorme naufragio.

A la ida he intentado apretar un poco, pero solo cuando he apartado la proa del viento, he podido sacar un ritmo decente. Hemos hecho una pequeña parada. El amigo Nando y yo hemos intercambiado nuestros barcos. Tenia interes para que probase la comodidad  y estabilidad de mi naranjito. La cosa no ha ido bien, puesto que se le ha dormido la pierna. Yo en su nordkapp tampoco me he sentido cómodo. Creo que el fallo es que no hemos cambiado los pedales ni hemos ajustado la riñonera. Y esto me viene al pelo para insistir en lo importante que es llevar un kayak bien ajustado y calzado para que nos sea cómodo y controlable. La vuelta ha sido divertida de lo lindo, porque pese a que el viento soplaba un pelin menos, venían olas de fondo, con lo que las surfeadas han sido importantes. El nordkapp surfea de miedo, y da mucha seguridad cuando canteas. No me ha molado que cuando la ola me tomaba con ganas me giraba 90 grados el kayak y casi tenia que parar para cambiar el rumbo. Achaco esto porque sentia que llevaba las piernas estiradas , y no me sentia seguro para cantear cuando la ola lo pedia. Lo que si que era una gozada, era girarme para hablar con Nando y ver como la proa de naranjito corta el agua con verdadera belleza. Una pena no haberlo grabado en video.... porque todavía no tengo la cámara, y esta cronica vuelve a estar huerfana de fotos.

Llegados frente a nuestro destino, hemos salido hacia la orilla. Una ola me ha cogido con ganas antes de tocar tierra, y la surfeada ha sido de escándalo....todavía me pregunto como no me ha tirado, y eso que me ha dejado en paralelo a la orilla. Tengo que poner unas planchas en el fondo del kayak. No me gustaria pinchar con la proa, y quedarme encajado en la bañera si me fallasen los pedales. Todos hemos salido bien, pero hay que destacar a Diego. Un tío que lleva cuatro días remando, con un barco como el nordkapp, y que sin embargo navega muy bien. Este chico en unos años debe ser un figura del kayak.

Aparte de disfrutar como un enano hoy me he aclarado en aquello de "me equivoqué no cambiando mi sea wolf por  un nordkapp ???". El nordkapp, es un excelente barco, pero tendrá que esperar a que me canse de mi naranjito, porque con el , voy al fin del mundo. Viendo en casa la ruta la vuelta ha sido mucho mas rápida que la ida. Sin embargo las surfeadas tan gordas, hacen que la grafica sea muy picuda por los cambios de velocidad. Solo hay que comparar la grafica de este dia, con el de la semana pasada.

 
 

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