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Después de la experiencia de
ojos
negros, y de hacer chas el carril bici de la playa de Castellón, me he
propuesto recorrer todas las zonas atractivas en un radio de 150 Km. Claro que
esas rutas deben tener el requisito sine qua non, de que deben ser aptas para
niños pequeños. En la línea de este pequeño reto, estaba a tiro el Delta del
Ebro. Y si hacerlo con un niño implica cierta dosis de caos, involucrar a mi
mujer (que apenas ha pedaleado), era dar un triple salto mortal.
Buceando por Internet pensé que
esta
ruta podía estar bien. Se trataba de recorrer l´Encanyissada y la Tancada.
Animados por las temperaturas primaverales y el solecito de estos días pasados,
habíamos elegido este domingo. Hemos tenido mala suerte porque el cielo ha
estado toda la jornada encapotado. La brisa y la humedad han conseguido que los
once grados aumentasen la sensación de frío. El moquillo ha sido nuestro
compañero en toda la jornada.
La cosa no ha empezado bien del
todo porque nos hemos perdido en
Sant Carles de la Rápita. Pretendíamos llegar a
la Casa de Fusta, y la señalización brilla por su ausencia. Tras dar un pequeño
rodeo, hemos aparcado en el Poble Nou. Hemos tomado un camino alternativo para
evitar la carretera que lleva al
Trabucador. La mayoría de caminos asfaltados
del Delta son muy estrechos, y dos coches deben pasar lentos para no tocarse. Es
por ello que hay que evitar estas vías, si vas con niños. Un día chungo como hoy
ya pasaban coches. No quiero pensar un día de solecito. El paisaje estaba lleno
de canales, y de pequeñas fincas que eran
barrizales. Me imagino que en esta
época no tienen cultivo.
Esta vez no nos hemos perdido, y
hemos llegado hasta el carril bici de la
Tancada. Lo hemos recorrido buscando el
mar, y aquí nos hemos encontrado con unos cuantos domingueros como nosotros. Es
un camino asfaltado , cerrado a los coches, en el que vas rodeando la Tancada.
Es bonito porque habían muchos flamencos y se les escuchaba. Los puentes que
cruzan los canales te dan cierta visión de la laguna. Al final del carril bici ,
a la derecha tienes un mirador muy bueno para tirarte todo el rato mirando la
fauna de la Tancada, con unos buenos prismáticos. Nosotros hemos estado y luego
hemos tomado un camino equivocado , gracias a "mi don " para perderme. Tras
darme cuenta del error hemos decidido desandar el camino, volver al final del
carril bici de la Tancada, y recorrerlo de nuevo hasta su inicio. Allí ya hemos
seguido las indicaciones para llegar a la Casa de la Fusta, donde hay un
restaurante y un centro de información del parque.
Por el camino hemos pasado por el
mirador del Embut. Dado que se nos había hecho tarde, y allí parecía que no
hacia tanto frío, hemos montado nuestro particular picnic y hemos comido
en lo alto del mirador mientras
veíamos toda la Encanyissada. Por aquí no había
tantas aves juntas, pero de todas formas , por los canales diferentes tipos de
patos y garzas pasaban volando muy bajo, o simplemente husmeando. Junto a este
mirador hay una caseta donde hibernan murciélagos de la zona.
Después de comer yo quería
continuar hasta la Casa de Fusta, pero la tropa se me ha amotinado un
poco....."me duele el culo....","estoy cansado....." "no nos has invitado a
comer.....", "estoy muerta de frío.....". He tenido que claudicar y hemos vuelto
al Poble Nou a buscar el
coche. Yo tenia ganas de más pero también es verdad que
el frío me había calado. El recorrido no ha sido el esperado, el tiempo no
colaboró , y la falta de rodadura en mi equipo se ha notado......por no hablar
de la falta de orientación del guía (yo). Aun así hemos recorrido 21 Km., y
bueno, esta ha sido la primera piedra al "proyecto" de recorrer las chiqui-rutas
de la zona.
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