COMO REMOLCAR UN KAYAK

como remolcar kayak de mar

Remolcar un kayak en el agua, es algo que tiene su técnica y su gracia. Es algo secundario para navegar en piragua, pero conforme llegas a un nivel es algo que conviene aprender y practicar. Por una simple cuestión de reforzar la seguridad especialmente en un grupo. Una vez en una travesía por la Albufera de Valencia una chica no muy experimentada se derrotó por culpa del viento. Cansada y a punto de llorar, se negaba a seguir paleando. Con buenas palabras le ayudamos, y salimos de la situación. Pero seguro que con la técnica de remolque hubiese resuelto mejor el marrón, y conseguido al terminar un beso, puede hasta que su número de teléfono. De esa forma aprendí que llevarlo encima era importante. La técnica de remolque se debe aprender, y lo que es más importante, practicar, puesto que intervienen tantos ingredientes, que hay que saber lo que hacer, y lo que no hacer.



Importante para remolcar el kayak, coger el cabo de remolque (tow line), y que no quede en casita o el coche. Si no lo usas para su fin, puedes jugar a que te aten rollo mazmorra del placer, tender la ropa, o amarrar los kayaks si no hay donde guardarlos. Es una cuestión de imaginación y vicio el uso que le vayamos a dar. Pero siempre va a tener una utilidad, con lo que conviene ponerlo en nuestra lista de cosas para salir a remar o viajar.

El cabo de remolque, lo podemos hacer o comprar (suele ser caro). Las características que debe tener son:

cabo de remolque para kayakmosqueton cabo remolquecabo remolque plegado

– largo entre 12-15 m
– cuerda que preferiblemente flote (polipropileno), y se pliegue bien y de un grosor mínimo
– mosquetón inoxidable de generoso tamaño
– flotador en la punta de ese mosquetón
– mosquetón con cierre de liberación rápido
– Goma de 50-60 cm entre la cuerda, y uno de los mosquetones, para minimizar los tirones.
– bolsa para guardarlo

Si lo compramos, podemos encontrar de tres maneras. Uno que va en una bolsa y proviene de las aguas bravas (no mola para el mar). Otro que va en un bolso que se coloca con unas presas en la parte trasera del kayak (el Valley). Y el tercero en el cual el cabo va acoplado a un cinturón (como el Palm Ocean de la foto) . Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, y depende un poco de donde nos gusta llevar el cabo de remolque. Sujeto a nuestro cuerpo, en la cubierta delantera o trasera. En todo caso el mosquetón debe estar a mano, para hacer “plis, plas” y enganchar, porque la rapidez puede ser muy importante para cazar el otro kayak. Normalmente la gente que está de monitor y es muy fácil que lo use, lo lleva en el cuerpo. Por contra es mas cómodo remolcar si el cabo va sujeto a tu kayak. Bastante menos si usas tu cintura, e insufrible si empleas el arnés del chaleco (comprobado).

la vida es silbarla vida es silbarkayak doble remolcando otro kayak

fotos de la vida es silbar

Algunos kayaks llevan una argolla detrás de la bañera, para que enganches el cabo de remolque. Yo prefiero llevarlo en la cubierta delantera, muy a mano, a la vista y que permite un movimiento muy natural para desenganchar y pescar la otra piragua. En este punto, el inconveniente mas grande es que al desplegarlo, puede molestar para remar, o encontrar tu cuerpo. En mi caso, ya le tengo pillado un punto en la línea de vida, detrás de la bañera en un lateral, donde cambio el mosquetón de sitio si el remolque va para rato. En ambos puntos, puedo accionar el modo “ahí te quedas en el marrón” y liberar rápidamente el cabo. El mosquetón que va en el kayak remolcado se engancha en la proa, en la línea de vida, conforme en la foto.

Los remolques, pueden ser largos o cortos, y como en el hombre va relacionado con el tamaño del trasto. El largo es el que más he practicado, y aunque daría para un chiste fácil y fanfarrón que no voy a hacer. Esta técnica de remolque se usa cuando alguien se cansa, se indispone, no puede seguir el ritmo o se agobia porque el viento “se lo lleva”. Si la persona remolcada colabora algo, se puede mantener durante kilómetros. Si está en plan vago y no rema, es posible menos km, aunque ya hay que estar fuerte. Por mi experiencia, he remolcado incluso remando yo solo en el kayak doble. También puedo añadir que en aguas tranquilas es preferible que el cabo tenga el mínimo tamaño, para evitar que vaya sumergido o coja algas, porque ambas cosas frenan. En aguas no-tranquilas es mejor que el cabo esté desplegado totalmente para minimizar choques y es básico soltarlo antes de desembarcar con olas. Algo que tampoco explican en los manuales, es que la manera de remar si remolcas es un poco diferente. Te sientes más cómodo con un ritmo de paleo lento y aplicando fuerza en cada palada. Si hay más palistas, se puede compartir el remolque.

La técnica de remolque corto, se emplea para rescates. Alguien ha volcado en un sitio chungo e interesa, sacar kayak y kayakista fuera de esa zona de rocas u olas. Podría hacer otro chiste fácil, pero es verdad que no lo he entrenado apenas. Algún vuelco controlado con mi hijo en aguas tranquilas y poco más. Para este caso lo mejor es tener un cabo diferente de 1-3 metros. Yo llevo uno que no llega al metro, pero pensado si en alguna situación debo amarrar a mi hijo, o el kayak de un compañero. Una alternativa en caso de necesidad sería el cabo largo, pero doblado de la forma en la que se guarda. De cualquier forma aquí la rapidez es clave en este rescate. Algo que no se debe hacer es remolcar a un cuerpo humano sumergido, porque no va a ser posible. Es preferible que el rescatado se encarame en la cubierta trasera del kayak rescatador, o se coloque en la proa del kayak. El rescatador es el que dirige la maniobra y primero rescata el kayak, y luego al palista. Una variante es mientras un kayakista, ayuda a otro reembarcar, un tercero con su cabo de remolque largo lo engancha al rescatador y estira, para que no deriven hacia una rompiente o rocas.

Hasta que hagamos fotos en una práctica nuestra dejo este video donde se aprecian claras situaciones donde emplear un rescate corto. Esta seria una variante llamada rescate de contacto donde nos interesa atar ambos kayaks en corto.

Todo esto que te cuento está muy bien, pero no hay que leerlo, hay que practicarlo, para pulir posibles fallos. También hay que entender que salvo en caso de rescate, cuando necesitamos usar el cabo de remolque, es porque la persona se siente incapaz. Es por eso que es conveniente animar y tranquilizar a ese kayakista “tranquilo que con un tironcito de vamos a llevar” “no te va a pasar nada que te llevo enganchado”. El remolcado si no puede remar tambien debe ser cariñoso con su ángel de la guarda, y no frenar el kayak ni encederse un cigarro o hacerse selfies (que me ha pasado).

Para acabar, hay que plegar bien el cabo de remolque (tow line), para guardarlo en menor espacio, y que no forme lios al soltarlo. Es tan fácil que he tomado a mi hija de azafata. Si ella con 10 años puede, no vas a poder tú ??

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