La primera remada de este
2012 ha sido aprovechando una de las famosas calmas de Enero. Unos días al año
que dejan el Mediterráneo como una piscina, y es un lujazo aunque haga frío. Es
la magia del Anticiclón. Había que remar si o si , porque en un par de
días
entraba un temporal de aupa. De hecho escribiendo ésto parece que todos los ríos
se estén vaciando por encima de nuestras cabezas.
Mientras conducía hasta
Benicassim todo era niebla, cielo plomizo y augurios de que iba a ser un día
helado. Por suerte la temperatura se ha mantenido en unos 8 grados, y sin viento
ha sido mas que soportable. Incluso el sol que no se le esperaba, ha
salido tras unas nubes. Me he puesto todo el arsenal de ropa de invierno y me he
plantado solo frente a la orilla. Hoy iba a navegar con el
Naranjito,
después de
reparar una profunda rascada que había dejado unos 5 cm. de fibra al descubierto.
Ya son muchos años de servicio y es normal que aunque tengas cuidado, se gaste
la zona de la quilla. Un
spray de gel coat ha sido la solución.
después de tiempo y varias
salidas apetecía remar con la quinta puesta y en silencio. Disfrutando de la
soledad del mar en invierno. Saboreando los colores y los tonos. Mi vista solo
se desviaba para ver los fondos, que hoy si se dejaban ver. Unas cuantas veces
he sorprendido algún pez que estaba en la superficie, y al arrimarme se ha
sumergido rápidamente en un ligero remolino. También me ha encantado ver como a
pocos metros unos cormoranes se me cruzaban nadando. Son una maravilla estos
bichos.
He entrado en el puerto de
Oropesa, para descansar cogido a un pantalan. Tenia la esperanza de
encontrar a alguien que me acompañase de vuelta remando. No ha sido así, y
después de un rato me he vuelto. El mar continuaba en calma, y he hecho la
vuelta sin parar. Todo muy parecido a un entrenamiento. O a lo que hace un
drogadicto para pasar el mono. Creo que me hago mayor porque solo busco días de
mar tranquilo cuando navego en solitario. Algo dentro de mi sabe que la cabeza
debe ser entrenada en condiciones de mar mas duras. Simplemente porque en un
viaje no te vas a encontrar siempre el mar así. Hay que aspirar a ser algo mas
que un kayakista de anticiclón.