Esta semana sin trabajar se ha
esfumado ya. No hablo de vacaciones , porque no lo veo coherente siendo diez
horas al día canguro de mis hijos, cocinero , profesor , señora de la
limpieza, animador, y otros muchos empleos. Esto de no solapar vacaciones,
para que mi chica y yo cuidemos de los niños.....es un rollo. Aun así,
no me quejo, por una semana puedo vivir muy cerca del mar, lo que se traduce
que cualquier hueco se transforma en navegación.
El primer día enganché a mi
hijo, mi ángel particular, el que me sigue y acompaña en muchas historietas.
Las dos jornadas hicimos el mismo recorrido (Benicasim-Oropesa-Benicasim) pero
con diferente sabor y sensaciones. Embarcamos bajo la atenta mirada de unos
cuantos que estaban en la playa. Y es que nunca me acostumbro a ser observado
mientas lo preparo todo en la orilla, y salimos. Acostumbrado a remar casi
todo el año, me resulta mas familiar las playas semi-desiertas.
Camino de Oropesa teníamos el
sol de final de tarde a la espalda, y hemos aprovechado para ver con calma los
fondos de diferentes zonas. Mi hijo es hablador y muy preguntón (está en la
edad) y no es que te puedas concentrar mucho. También somos cantarines e
improvisamos canciones famosas. Aparte, remando yo solo en el
Riot, me tengo que dejar los huevos
(huevecitos) para llevar una velocidad decente. Aunque
lo prefería así, porque las paladas suyas cuando se emocionaba, me tiraban
tanta agua que me dejaban empapado. Frente a la torre
Colomera, hemos visto
como se ponen unos adolescentes a tirarse al agua desde los acantilados. Hasta
se han puesto unas escaleras para salir por esta zona de rocas. Yo lo veo
cuanto menos peligroso. Desde que está la vía verde este lugar es muy
frecuentado por gamberretes. Las pintadas chorras, y ahora los saltos lo demuestran.
Y casi sin quererlo, y
"acosado" por mi hijo hemos llegado hasta el
naútico de Oropesa. Hemos
estirado las piernas , y pronto nos hemos aplicado a la vuelta. Hemos visto de
muy cerca a los cormoranes, y como buceaban con esa facilidad que aboba. Y sin
tiempo para más he enfilado hacia Benicasim. Pese a que estaba cansado me ha
costado mucho menos tiempo la vuelta , y a eso de las 21:00 echábamos
pie a tierra. Con el k2 no me atrevo a llevar la pala de madera y confio en mi
Werner. Es sencillo, porque se rema como se puede cuando vas con niño.
Esta vez si que madrugué para kayakear, tras
varios intentos fallidos en los que habia podido más hacer el ganso en la
cama que remar. A las 8:00 estaba con mi kayak en la mano bajando la rampa de mi finca,
cuando he visto a otro ángel. Pero este era rubia, llevaba las sandalias en la
mano y parecía que se iba a dormir. Me ha regalado una fugaz sonrisa, y me he
quedado mirando como sus dos balones traseros se contoneaban dentro de su
vestidito , y se alejaban para siempre. Medio abobado me he plantado en la
orilla, que a esas horas está poco concurrida.
De nuevo he enfilado la proa hacia Oropesa, con
algo de viento en contra. Habia un poquito de mar de fondo y ha sido divertido
probar la esquimal en este escenario nuevo para ella. Como iba costeando
mucho, la ola se juntaba con el rebote de otras, y la sensación es como si
unas manos te cogiesen el fondo del kayak y te zarandeasen por momentos. Mola.
Pero hay que controlar que con tanto meneo paleas de forma productiva. Aun así, vas
callado con tus sentidos pendientes , y concentrado . Eso con el niño, no
puede ser. Hacerlo con el es como navegar hacia fuera.
Tras descansar un ratito en el naútico de Oropesa,
he continuado un poco mas hasta la playa de la Concha. Venia un frente
de nubes que ya ocupaba el horizonte y parecía que a lo lejos llovía. Me
he dado la vuelta esta vez separándome mas de la costa, con tal de surfear
alguna ola que no entraba muy atravesada. Ha sido estupendo, negociar la
palada al ritmo de cada larga ola. Una vez mas, la ida ha sido diferente a la
vuelta, pese a que el escenario era el mismo. Y es que la ola que quiere
llevarse tu kayak, luego es la que lo quiere hacer surfear.
Cuando he llegado a la playa ya estaba siendo
parcelada a golpe de sombrilla, y eso que hoy estaba nubladísimo. He sacado mi
kayak antes de que me cerrasen el paso, y me he marchado a casa para
quitarme la ropa de kayak y ponerme el uniforme de canguro, cocinero,
profesor......