Este sábado intenté hacer una sesión de
kayak after hours. La cosa no salió como esperaba, y estaba en el agua de
Puerto Siles, mas tarde de lo que tenia previsto. Llego mas tarde + tengo que
estar a una hora en casa = menos rato en el agua. Que sencilla ecuación, verdad
???
Han sido mas de 40 días sin ver ni montar a mi
Naranjito. He remado estas jornadas mas de 70 kilómetros con el
Ysak, y pese a no ser mal kayak, necesitaba el contacto con mi barco
preferido. Solo tengo ojos para mi
Naranjito, por ser bonito donde los haya, y por la seguridad que me da en
cualquier circunstancia. Es por ello, que aunque fuese a remar poco rato, valía
la pena salir y lucir mi
Naranjito.
Después de maldecir un poco en lenguas muertas
por la falta de pantalan, y tras un delicado ejercicio de funambulismo, estaba
en el agua. A la vuelta me di cuenta de que en la bocana hay un excelente
pantalan, con lo que creo que a la próxima llevaré las ruedas y saldré por allí.
El sea wolf es pesado de narices y esos movimientos circenses pueden dejar un
"recuerdo imborrable" en mi espalda.
Salí a mar abierto, y estaba plato. Me acerqué
a los compañeros que barrían la zona con sus cañas, y tras los saludos de rigor,
marché dirección norte. Intenté remar tranquilo.....pero no facilita mucho este
propósito, si tienes que estar a una hora en puerto, y vas constantemente
mirando el reloj. También es verdad que cuando las condiciones son óptimas
siempre intento buscar el tope de velocidad, y más si no tengo que dosificar el
esfuerzo. Remaba a la altura de las boyas que delimitan la zona de baño, y tenia
referencias cercanas que te dan más sensación de rapidez . Obviamente el
sea wolf, no es el más rápido, ni yo iré a unas olimpiadas...... pero es un
kayak que va francamente bien. Permite una velocidad más alta que otros kayaks,
y va sobre raíles por el mar. Lo llevas por donde quieres, y no va el por donde
quiere o puede. Hacia tiempo que no lo llevaba, y de nuevo volvía a hacerlo
correr. Casi sin darme cuenta iba en una especie de carrera contra mi mismo. No
podía parar a beber ni hacer fotos, solo se trataba de llevar con alegría a
Naranjito. Y bueno la cosa fue bien , porque sin matarme hice siete
kilómetros y medio en una hora y ocho minutos. No queria batir ningún récord,
ni buscar límites..... pero me apetecía sacar lo mejor de mi embarcación.
Cuando llevaba poco más de media hora paré e
hice alguna foto. La playa de Canet no me es muy familiar, y no pensaba que era
tan larga y con tanta arena. Pese a lo machacada que ha sido por el urbanismo,
alguna pequeña zona de dunas queda. Estuve unos minutos jugando con las olas de
la orilla, aunque no pillaba el punto donde rompían con más fuerza. Hice
practica de los apoyos del lado izquierdo , puesto que de la derecha salen
solos. Es muy importante practicar todas las maniobras, y donde rompen las olas
es un lugar ideal para hacer apoyos, mejorar el equilibrio y el dominio del
barco.
Desembarqué y puse el trípode a la cámara. Sin
tiempo para más volví al mar, no sin fracasar en el primer intento. Que ridículo
se siente uno cuando tiene espectadores, y la ola te atraviesa en la orilla o te
quita la pala. Nunca está de más un baño de humildad después de sentirse por
unos instantes el "Raikkonen" del kayak. Si veis el
vídeo, os vais a reír un
rato de mi.